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Mié, Jul

Operadores

Tigo por fin normaliza su señal en la nueva terminal del aeropuerto Eldorado de Bogotá. Demora en activación de su señal estaba en manos de Opaín y no de Claro.

Desde que inició operaciones la nueva terminal de pasajeros de la capital del país el operador celular Tigo reportó bajos niveles de cobertura, sin embargo, según fuentes de la empresa, el lunes inició la obra civil para la instalación de los equipos, por lo que ya debe operar de forma normal la señal de esa compañía.

A mediados de noviembre, Tigo solicitó a la Superintendencia de Industria y Comercio una medida cautelar contra Claro pues supuestamente estaba bloqueando el accesos de su infraestructura de comunicaciones a la nueva terminal aérea del Aeropuerto Eldorado, medida que apoyó el órgano de control en dos instancias.

Sin embargo, de acuerdo con documentos de las partes, se pudo constatar que el ingreso al punto específico requerido debía permitirlo Opaín y no Claro.

Opaín, consorcio que administra el Aeropuerto Eldorado, adjudicó el 30 de octubre a Claro la comercialización de los sistemas de voz y datos de la nueva terminal internacional de pasajeros de Bogotá, contrato que firmaron el pasado 7 de noviembre.

A mediados de noviembre pasado Tigo dijo a la Superindustria y a los medios de comunicación que su nivel de cobertura en la nueva terminal no superaba el cuatro por ciento, mientras que el de Claro superaba el 70 por ciento, señalando a esta empresa de bloquear la instalación de sus equipos en la terminal.

La Superindustria ordenó a la compañía mexicana permitir a su competidor acceder a la infraestructura de comunicaciones (ver artículo), lo que de acuerdo con los documentos sucedió el 29 de noviembre pasado. No obstante, encontraron que la zona donde debían montar los equipos estaba ubicada en el área de parqueaderos, cuyo control está en manos de Opaín.

Si bien la Superindustria impuso medidas cautelares que obligan a Claro a permitir el acceso de la infraestructura de comunicaciones móviles de Tigo, no es responsabilidad de la compañía mexicana sino de Opaín, quien se demoró en permitir la instalación de los equipos pues los técnicos de Tigo debían realizar antes un “curso de seguridad industrial”, requerido por el concesionario para realizar actividades de riesgo.

Acceso gratis

Por otro lado, Claro está a la espera de que la Superindustria defina un recurso de reposición sobre otra medida cautelar (ver artículo), solicitada por Telefónica (ver artículo), que le obliga a permitir el acceso de los equipos de todas sus competidores de forma gratuita, aunque Opaín le haya adjudicado la administración de los servicios de comunicaciones por los que la firma mexicana paga mensualmente 260 millones de pesos.

Se pudo establecer que si se obliga definitivamente a Claro a permitir el acceso gratuito de sus competidores se pondrá en riesgo la construcción de la infraestructura, lo que perjudicaría a los negocios que hay en la terminal y a los usuarios de celular, ya que el contrato firmado con Opaín le otorga a Claro el derecho de cobrar por el uso de sus redes móviles y fijas.

Fuente: Portafolio Edición Impresa – Diciembre 13 de 2012

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