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Mié, Sep

Telecomunicaciones

En tiempos de pandemia, donde la conectividad fue un factor clave para continuar con las actividades cotidianas, que una operadora de telecomunicaciones reciba reconocimientos por la calidad de su servicio no es poca cosa.

En este último año y medio los usuarios no sólo se digitalizaron más sino que aprendieron a mirar con otra atención los contratos, a advertir cuánto afectan los microcortes y por qué es importante la latencia. Por eso, Tigo Colombia, que acaba de recibir sucesivos reconocimientos por la calidad de su red lo hace saber en cada oportunidad que se presenta.

Esto también se advirtió en el diálogo que TeleSemana.com, tuvo con Marcelo Cataldo, CEO de Tigo Colombia desde hace cinco años quien no sólo se refirió a la calidad de su red sino que la expuso como ejemplo de las inversiones realizadas para construir infraestructura que alcance a cada vez más colombianos.

La charla también fue momento para conversar sobre la evolución del mercado pospandemia, la necesidad de conectar a más ciudadanos, el año electoral en el que ingresará el país y el pedido que le hace a los actuales y futuros gobernantes, de la reforma tributaria y también, por supuesto, de lo que significó la irrupción de WOM en el mercado colombiano.

Los últimos meses han sido de buenas noticias, especialmente a partir de los informes que hablan de la buena calidad de servicio de Tigo, un tema que se puso definitivamente sobre la agenda a partir del mayor uso de Internet que hubo en pandemia, ¿hubo algún efecto?

Una empresa de telecomunicaciones vende una red. Después sobre la red, ¿hay ofertas? Sí. Es decir, cuántos gigas, cuántos minutos, a qué precio. Esto es lo mismo que una aerolínea. La aerolínea te ofrece el tramo del avión, y luego un hotel, una cama y un baño limpio todo lo que va por encima. Eso ya es un tema de oferta, de competencia, de dinero. Hemos invertido muchísimo sobre todo en el año más difícil de la historia del mundo y reciente con la pandemia. Invertimos y hemos construido casi 2.400 antenas sobre espectro nuevo que hemos comprado para 4G. Ese impulso gigante nos ha permitido ser reconocidos por OpenSignal, Tutela y Ookla, tres empresas que miden la calidad de las telecomunicaciones. Fuimos reconocidos por los tres como la mejor red de Colombia del semestre pasado, y ahora en la medición de junio de OpenSignal ganamos seis de siete indicadores. Entonces, teniendo la mejor red, siendo reconocidos por estas tres empresas, lo que está pasando en el mercado es que venimos ganando en participación de mercado. Somos los líderes de portación entre los competidores. Hemos ganado más de millón de usuarios en este último período. Tengo la mejor red, los entes me reconocen y, lo más importante, el cliente me reconoce, me elige y venimos ganando en el mercado

¿Y estas 2400 antenas cuánta inversión económica representaron?

Sólo en licencia de espectro nuestro compromiso con el gobierno es de unos 750 millones de dólares y por encima de eso la red. Este año ya estamos desplegando otras 400 antenas más e invirtiendo cientos de millones de dólares. Además vamos a cubrir 1.636 localidades que no tienen nada de Internet en el país. Estamos también comprometidos en llegar a la ruralidad de Colombia.

¿Cómo va a evolucionar el mercado de parte de los usuarios, teniendo en cuenta que algunas actividades se flexibilizan un poco más en medio de la pandemia?

Primero mirémoslo de cara del cliente, no va a haber un retroceso. O sea, lo que yo digitalicé ya lo aprendí, ya lo entendí, ya hay una evolución natural del cliente que va de aquí para adelante. Eso nos desafía como operadores, porque el tráfico creció enormemente en la pandemia. Ese fin de semana que debimos encerrarnos en Colombia, el 20 de marzo de 2020, el tráfico creció 40 por ciento en promedio y nunca más bajo. Hoy la gente trabaja en su oficina, en un modelo híbrido, pero el 40 por ciento nunca se fue. Tenemos un desafío como empresa de telecomunicaciones. Tengo que reestructurar, valga la redundancia, mi estructura de costos para poder absorber ese crecimiento del tráfico y poder seguir dándole al cliente lo que quiere, una red que le funcione. Porque yo no le puedo aumentar un 40 por ciento la factura. Internet es como la luz, tocás la tecla y se enciende la lámpara. Hay que seguir invirtiendo un dinero importante porque el consumo sigue siendo elevado. Tenemos el desafío de seguir apoyando al cliente en su proceso de digitalización que no va a retrocede. Y también desde el punto de vista del cliente corporativo, acompañar la nueva digitalización de muchísimas pymes con la que venimos trabajando para tener todo virtual. Porque antes tenían una pequeña oficina y ahora necesitan vender virtual. Una empresa que hace mermeladas en la ciudad de Medellín que vendía en el barrio, ahora necesita estar en Facebook, en Instagram, necesita tener un e-commerce. Lo estamos sintiendo muchísimo en miles de empresas y tenemos que acompañarlas.

¿En qué estado se encuentra el proyecto para dar conectividad rural y qué significa avanzar en Open RAN?

La gran revolución de Open RAN es que como su nombre lo dice es abierta, lo que permite que el hardware se separe de la conectividad al software y entonces Open RAN nos han permitido que los dispositivos físicos estén abiertos a todos los programas sin importar quién lo desarrolle. Es un gran avance, una apuesta arriesgada para un operador de telecomunicaciones porque somos el primer operador de telecomunicaciones en Latinoamérica en firmar un contrato y arrancar con esta obligación para los más de 300 sitios. Creemos que es muy bueno pensando en el futuro, las telecomunicaciones se han virtualizado cada vez más. Creemos que nuestra tecnología tiene que ser abierta para que ese ecosistema digital llegue a más gente y eso se multiplique.

Esta red está siendo montada en 4G. ¿Fue una decisión para, luego, tener la mejor salida hacia 5G?

5G es el futuro. La hiperconectividad del día de mañana va a estar en todo. Mi termo para tomar tereré va a estar conectado y me va a decir que falta agua, va a estar conectado el collar de mi perro para avisarme que se me escapó, va a estar conectada a mi heladera para avisarme que tengo que ir al supermercado. Ese es el futuro de 5G. Pero la realidad es que hoy Latinoamérica necesita conectividad. Hay 10 millones de colombianos que están en 2G y 3G, es como tener gente mirando el televisor en blanco y negro. Entonces es muy importante enfocar el país, la política del país, la plata del país en cerrar la brecha digital. De qué sirve que Marcelo Cataldo tenga un teléfono 5G si la persona que está a 10 kilómetros de Medellín no puede estudiar porque no tiene conectividad. El compromiso con nuestro cliente es cerrar una brecha digital. 5G da más velocidad que hoy no te sirve. La hiperconectividad está buenísima pero no tenés una heladera que tenga un chip. Cuando miras a Colombia necesitás más personas en 4G. Creo que 5G s una realidad que va a llegar. Estamos tecnológicamente preparándonos para eso.

¿Y qué expectativas tiene respecto del objetivo del Gobierno de conectar al 70 por ciento de la población antes de que termine su su mandato? Cómo trabaja el sector privado con el Gobierno para lograr ese objetivo?

Va totalmente en línea con lo que acabo de decirle. Cerrar la brecha abismal me parece una excelente iniciativa del gobierno. Creo que tener el 70 por ciento del país conectado en esta nueva dinámica del mundo digital es lo mejor que nos puede pasar como colombianos. El gobierno dividió el país en dos zonas y licitó planes pospago para estudiantes de escasos recursos que necesitan seguir estudiando y hoy no pueden ir a la escuela. Nosotros fuimos uno de los ganadores. Ofrecimos al Gobierno 210.000 líneas en una de las dos zonas del país. Y el siguiente operador que ofreció la otra zona ofreció un poquito más de la mitad.

¿Cómo observan el sandbox regulatorio? Ustedes han pasado a una etapa con dos proyectos

Nosotros vemos con buenos ojos el tema de sandbox regulatorio, porque eso significa que el Gobierno advierte que la regulación tiene que acompañar al negocio. La regulación en Colombia hoy es vieja, es lenta. Hay muchos desafíos regulatorios pendientes y dar una oportunidad de repensar las cosas, de ofrecer alternativas que simplifiquen los permisos tal como propone uno de los proyectos para acelerar la parte burocrática y reglamentaria. Me parece muy, muy bueno. Ojalá que ese sandbox regulatorio no termine en recibir todas esas ideas y continuar haciendo lo mismo. Pero ojalá que las ideas que aportamos de Tigo se conviertan en realidad. Y que tengamos una regulación dinámica, porque el negocio es altamente dinámico.

¿Como han recibido la competencia de WOM, cómo les ha impactado?

Lo primero que digo es que acá no hay entrante de nada, acá no hay ningún operador nuevo. Acá lo que hay es una iniciativa de mercadeo. Avantel y WOM son una misma cosa. Nos deben 46.000 millones de pesos (N. de la R.: casi 12 millones de dólares) por abusar de nuestros redes, por no cumplir la regulación, por seguir pagando una tarifa como entrante que no le corresponde. Lo que hay es un cambio de cartel, una estrategia de mercadeo para intentar refrescar a un operador que ya estaba, que compró espectro y que hace su movimiento comercial. Con respecto a la dinámica comercial, la verdad es que es la misma en todos los negocios. Todos hacemos promoción de Navidad, del día de la madre, del día del amor y de la amistad. Lo que yo vendo es una red. Te puedo ofrecer un millón de gigas en una red que no funciona, pero es como dar el billete de monopolio. No hay operador nuevo, es cambio de cartel.

¿En relación a los cambios de comportamientos de los usuarios con los pagos digitales, por qué Tigo Money no está en Colombia?

Tigo Money fue un tema de de oportunidad de negocio en el momento correcto, de la coyuntura regulatoria y del escenario competitivo. Yo trabajaba en el equipo global antes de llegar a Colombia cuando hicimos el lanzamiento del Tigo Money en El Salvador, Guatemala y Paraguay, y luego Bolivia. Yo hice todos los lanzamientos y en ese momento la coyuntura regulatoria de Colombia no permitía un negocio financiero de ese estilo, la regulación surgió varios años después. Somos el operador más digital de Colombia. Antes de la pandemia nos pagaba el 24 por ciento de los clientes en digital y hoy es más de 50 por ciento y se ha sostenido. Pero hoy el foco de la empresa es conectar a más colombianos.

Teniendo en cuenta que Colombia inicia un año electoral qué le pediría a quienes hoy gobiernan para que el mercado pueda seguir evolucionando

Ojalá el movimiento político no dificulte el proceso de digitalización que hoy llevamos a Colombia. Tenemos una necesidad gigante de estar más conectados, no para que las empresas de telecomunicaciones hagan su negocio sino para que las personas puedan estudiar, trabajar, vender mermelada. Ojalá que todo el movimiento político que está ocurriendo y que va a ocurrir no interrumpa esa digitalización. Cualquiera sea el gobierno que venga, cualquiera sea el presidente que elijan, tenga presente que la digitalización es hoy igual de relevante que la educación, que la salud, que el transporte y que el trabajo que eran los cuatro ejes de cualquier programa de gobierno en el pasado. Un país que no está digitalizado es un país que no puede estudiar. Entonces cualquieras sean los candidatos, los planes de gobierno, ojalá tengan presente que la digitalización es un pilar fundamental para actuar bien.

¿Cómo sigue el tema de la reforma tributaria en Colombia y el impacto en la industria de las telecomunicaciones?

La nueva reforma tributaria con el nuevo ministro de Hacienda se presentó el martes al Congreso. Sé que el gobierno necesita dinero como cualquier gobierno. Creo que igualmente, si queremos digitalizar a Colombia entonces no recarguemos de impuesto a las telecomunicaciones. No volvamos a poner impuesto a los teléfonos de menos de 800 mil pesos porque el IVA en Colombia es de 19 por ciento. Mi única observación a la reforma tributaria es que no vaya en contra de la digitalización del del país.

Fuente: Telesemana – Agosto 2 de 2021

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