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Vie, Jul

Telecomunicaciones

Aunque ya inició marzo todavía no se dieron a conocer los resultados de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) para el cuarto trimestre de 2019. Los pasos previos muestran números que probablemente conviertan a ese año en el segundo consecutivo con ganancias para la firma.

La compañía confía en un próspero futuro de la mano de su estrategia financiera y la fibra como vehículo en el plano de los servicios.

Ya pasó más de un año desde que un fallo ratificó que ETB no se vende, dando fin al menos por el momento al intento de las autoridades capitalinas de desprenderse del casi 90 por ciento de participación que está en manos del distrito. La decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca fue festejada por trabajadores y mal vista por quienes consideran que el distrito debe atender otras prioridades y el mercado igualmente podría ser atendido por privados.

Es en este contexto que Jorge Castellanos, presidente de la compañía, y otras autoridades deben salir a explicar cuál es la situación actual y hablar de proyectos a cada rato. Antes también se sumaba a la lista de motivos que los números de la compañía eran rojos, algo que pudo cambiar gracias a una estrategia centrada en tres frentes: austeridad, servicios y ventas. Ahora se ocupará de dar explicaciones la nueva junta directiva, que está próxima a conformarse.

Cuando Castellanos asumió el cargo había casi 580.000 clientes de Internet y más del 80 por ciento era de cobre, hoy el número de abonados es un poco mayor y el 60 por ciento es de fibra. “Eso es lo más importante para la ETB del futuro”, indicó. En 2014, esa tecnología representaba el cinco por ciento de la facturación total y actualmente es igual al 20 por ciento. El cobre es ahora igual al 41 por ciento, el segmento B2B al 33 por ciento y móviles el seis por ciento restante.

La compañía tiene 624.000 usuarios de Internet, 821.000 de telefonía fija, 127.000 de televisión y 367.000 de telefonía móvil. “La telefonía celular no ha sido buen negocio, tenemos una participación de apenas uno por ciento. Empezamos tarde, en 2013, cuando otros iniciaron hace 20 años”, añadió el ejecutivo en diálogo con el portal local La República. Casi de paso, recordó lo dificil que resulta a una empresa estatal competir con otras del tamaño y experiencia de Claro, Tigo o Movistar.

Sobre los conflictos con otras empresas, Castellanos resumió que estos no son suficientes para afectar la operación de ETB. “El más grande pleito activo es el que tenemos con Claro, en una pelea de más de 15 años. Nos debe en este momento 400.000 millones de pesos (114 millones de dólares); algún día nos pagarán. También tenemos otros, con el propio Claro o Movistar pero de magnitud mucho más pequeña. No ponen en riesgo a la compañía”, consideró..

Como otros en la región, entonces, ETB confía en la fibra como vehículo para mantenerse saludable y dejar atrás fantasmas. Sus autoridades trabajan en que los números sigan las previsiones aunque son conscientes que en cualquier momento puede darse un cambio de timón. “La decisión de vender o no la toma el dueño. Nosotros hablamos de poner la empresa en las mejores condiciones”, concluyó Castellanos.

Fuente: Telesemana – Marzo 3 de 2020

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