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Sáb, Abr

Telecomunicaciones

¿Será 2020 el año en que las redes de conexión a internet móvil 5G empiecen a abrirse camino en la región? Todo pareciera indicar que así será. Contar con la infraestructura necesaria y motivar a los operadores a dar el paso son los retos más importantes para una tecnología que en esta parte del mundo parece estar quedada, y sobre la cual se sustenta gran parte del avance tecnológico de los próximos años.

El Gsma es el gremio de operadores que reúne los intereses de unos 800 operadores de todo el mundo, y según datos entregados durante el año pasado, en América Latina, del total de conexiones que se dieron a servicios de internet móvil, ninguna correspondió a redes 5G: el 39 % fueron en 3G, 35 % a 4G y 26 % a 2G.

Y si bien el panorama en principio no escandaliza, sí genera incertidumbre si lo que se quiere es que las economías de la región empiecen a dar el giro a aspectos fundamentales de la Cuarta Revolución Industrial, como el Internet de las Cosas. “El 5G es también fundamental para preservar el futuro de las aplicaciones móviles más populares de hoy en día, al garantizar soporte para la adopción un uso cada vez mayor”, dijo el Gsma en el Manual de Políticas Públicas de Comunicaciones Móviles de 2019.

Industria más demandante 

Además de ser vital por lo que representan las ciudades mejor comunicadas, el despliegue del 5G en sí es un buen negocio para empresas y gobiernos nacionales. Sólo para hacerse a una idea, el Gsma estima que el Internet de las Cosas pasará de 9.100 millones de conexiones en 2018 a 25.000 millones en los próximo seis años.

El peso de ese dato, según la misma agremiación, está en que el total de esos accesos a internet móvil de alta velocidad representarán 1,1 billones de dólares en 2025. ¿De dónde sale el cálculo? De lo que se genere, por ejemplo, por la venta de carros autónomos, del dinero que deje el espectro que se subaste, o de los dispositivos y aplicaciones que puedan empezar a tener vía libre para su comercialización.

De hecho la estimación es que tras hacer inversiones por 492.000 millones de dólares, la tasa de crecimiento anual en ingresos de los operadores, en promedio, estaría cercana al 0,8 %, para llegar a un total de 1,15 billones de dólares. El gran reto estará en volver a atraer usuarios que no ven en la suscripción a planes de internet de alta velocidad un gasto necesario.

Precisamente sobre ese punto José Ángel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), dijo en octubre del año pasado que uno de los pendientes más grandes que tienen los países de esta parte del mundo es sacar al mercado planes con precios más competitivos, que sean de mayor acceso para la población que menos poder adquisitivo tiene.

Las estimaciones están para que la base de suscriptores únicos a este tipo de servicios crezca muy cerca del 2 %, anualmente, según el Gsma. Sin embargo, el dato representa una desaceleración frente al último año de ejercicio, momento en el que el aumento fue del 3 %.

A seducir usuarios 

Aún así, los mercados en desarrollo parecen tener un potencial importante para el segmento en vista de que son economías que no han sacado provecho a la explotación comercial de esta tecnología.

Datos de la misma organización demuestran que si bien los países desarrollados van a adicionar en promedio 64 millones de suscriptores a internet 5G en los próximos seis años, las naciones emergentes aportarán cerca de 706 millones de suscriptores en el mismo lapso.

América Latina, de acuerdo con la agremiación, pasará de tener una penetración del 64 % al 78 % en 2025; pero Colombia estaría lejos de ese indicador si se tiene en cuenta que el país hasta ahora realizó la subasta que cubrirá con redes 4G al 50 % de la población que todavía no tiene acceso a este tipo de servicios.

“La tecnología 5G será un componente de gran importancia en la transformación digital de la sociedad y de la economía de los países durante los próximos años. Por esto es necesario que tengamos un sector de telecomunicaciones fortalecido, que llegue a toda la población y le permita asumir el liderazgo en telefonía e internet móvil antes del 2022”, dijo en junio de 2019 Sylvia Constaín, ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC).

Sin embargo, el reto de conectar a servicios de internet de calidad no recae únicamente en países como Colombia. Es un pendiente que según el Gsma atañe tanto a potencias económicas como a naciones en vía de desarrollo.

“Aún hay más de 4.000 millones de personas que no están conectadas. Esto se conoce como la brecha digital e incluye a 1.000 millones de personas que actualmente no disfrutan de acceso a redes de banda ancha móvil (brecha de cobertura) y a 3.000 millones de personas que viven dentro del área de cobertura de una red pero que no acceden a servicios de internet móvil”, de acuerdo con la entidad (ver Radiografía).

“Lo del 5G aunque hay que empezar a moverlo no tiene todavía un caso de negocio claro y se va a demorar bastante. Por eso es que tener capital público en el sector es arriesgado y no debería contar como una prioridad, por ahora”, explicó Daniel Medina, exministro TIC.

Avances en Colombia 

Antes de que acabara 2019, además de la subasta del espectro de 700 MHz, 1.900 MHz y 2.500 MHz, el Gobierno dio a conocer la que será la hoja de ruta para empezar a extender la red 5G en Colombia, con un plan piloto que se espera se ponga en marcha durante el primer semestre de este año.

Frente a este punto los operadores ven fundamental que el Gobierno arranque a generar nuevas oportunidades de negocio para la industria local.

La idea es que la consolidación de la red 4G se dé de manera paralela con la de 5G. De ahí que tanto la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) y el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2018-2022 ya tengan algunos apartados para facilitar el despliegue de este tipo de conectividad.

Por ejemplo, el artículo 39 del PND modifica el parágrafo número uno de la Ley 1753 de 2015 para que “los alcaldes puedan promover acciones necesarias para la modificación de los planes de ordenamiento territorial y demás normas distritales o municipales que contengan barreras al despliegue de infraestructura para la prestación de servicios de telecomunicaciones”.

Y desde allí es que el Gobierno ha dado las pistas para que Colombia sea protagonista en el cambio que representa la conectividad mundial. El plan 5G ya es un hecho y con la aprobación de las pruebas piloto en el primer trimestre de este año se espera que los operadores que hay en el país consoliden su presencia y se abra la puerta para la llegada de nuevas firmas.

Dijo el Ministerio que “el espectro para las pruebas de la tecnologías 5G se asignará en el primer trimestre de 2020, fecha a partir de la cual comenzarán a desplegarse y a operar los pilotos en algunas regiones del país”.

Finalmente, el objetivo también estará en generar más demanda de servicios y bienes que requieran de este tipo de tecnología. De ahí que el Ministerio TIC, por medio del programa Apps.co, “impulsará el desarrollo de aplicaciones o casos de uso basados en 5G”, se lee en el documento Plan 5G Colombia, publicado por esa entidad.

Pero también se necesitará, según Raúl Ávila, profesor de economía de la Universidad Nacional, incentivos para que, por ejemplo, desarrollos como carros autónomos o accesorios para construir casas inteligentes aterricen en Colombia sin mayores dificultades arancelarias .

Fuente: El Colombiano – Enero 13 de 2020

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