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Subasta del espectro entra en la recta final
Telecomunicaciones

Con el plan se espera que a 2022 la cobertura en internet de alta velocidad pase del 50 % al 70 %.

La subasta, que se espera empiece a ser adjudicada en el último trimestre del año, es importante en la medida en que se constituye como el plan más ambicioso (desde 2013, última subasta del espectro que hubo en el país) para conectar a más personas en Colombia.

De acuerdo con datos del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Colombia tiene un rezago de conexión en internet de banda ancha y 4G para servicios móviles.

Tal es el panorama que solo la mitad de Colombia (en su mayoría centros urbanos) cuenta con este tipo de conectividad. La meta con esta subasta, según el presidente de la República, Iván Duque, está en que para los próximos cuatro años esa cifra se eleve hasta el 70 % del país.

El plan es aún más ambicioso si se tiene en cuenta que lo que se quiere motivar es que los operadores interesados (Claro, Telefónica, Tigo y Avantel) se metan la mano al bolsillo y hagan inversiones hasta por 3.000 millones de dólares en los próximos años.

La iniciativa parece entrar en su última etapa, luego de que la semana pasada se realizara la audiencia pública para comentarios. Lo que ahora se espera es la publicación del documento final en el que se tendrán en cuenta los reparos hechos por los actores interesados, principalmente los operadores.

En todo caso el objetivo, como solicitó Duque en el pasado congreso de operadores realizado en Cartagena, es que Sylvia Constaín, titular de la cartera, “ejecute el plan en los tiempos estipulados y que la subasta se entregue este año”.

Así está el plan 

Esta subasta, como lo han dicho los mismos operadores, es especial en la medida en que se trata de las bandas bajas, para este caso de 700 MHz. ¿Qué supone? Entre otros, la oportunidad para que los operadores que no tienen este tipo de antenas puedan acceder a una infraestructura que les resulta más eficiente, con menor despliegue.

Marcelo Cataldo, presidente de Tigo, lo explica de la siguiente manera: “La última vez que Colombia subastó fue en 2013, pero la última vez que subastó bandas bajas fue hace 25 años cuando ni Tigo, ni Ola existían (...) Una antena en banda baja cubre lo mismo que tres antenas de 1.900 MHz (banda alta) que es donde nosotros no encontramos”.

Según lo dio a conocer Iván Mantilla, viceministro de Conectividad, la iniciativa, a grandes rasgos, beneficiará a aquellos interesados que cuenten con la intención de cubrir más localidades en Colombia, de un total de 5.900, y quien proponga hacerlo en menor tiempo al de sus competidores.

“Es decir, si hay dos jugadores y uno se compromete a cubrirla en dos años y el otro en cuatro años, evidentemente se le reconocerá una variable de favorabilidad en ese sentido”, puntualizó Mantilla (ver Cronología).

Los peros 

Sin embargo, tanto Telefónica, Tigo y Avantel se han manifestado en contra de lo que consideran es una subasta que podría ahondar en el fortalecimiento de una empresa (Claro) sobre las demás interesadas.

En medio de la audiencia pública de comentarios, Ignacio Román, presidente de Avantel, dijo que es fundamental tener en cuenta que el esfuerzo de los interesados esté relacionado con su participación del mercado. “Las obligaciones de cobertura en otras subastas se han tenido en cuenta también sobre los ingresos de las compañías” (ver Radiografía).

Entre las propuestas de los competidores de Claro se cuenta la de guardar espectro para posibles jugadores entrantes, o para aquellos competidores que por alguna razón no se queden con parte de las zonas donde se instalarán las antenas, una práctica que el Gsma (gremio mundial que aglomera 750 operadores) recomienda en los procesos de subasta.

Sobre este punto, Claro, a través de Santiago Pardo, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Gobierno, dijo en esa misma audiencia que “el proceso es competitivo, y no creemos que un esquema de repartición de espectro sea competente. La garantía de bloques para uno u otro jugador no parece conveniente”.

Finalmente, Mantilla afirmó que en la tarea por hacer un proceso equitativo se tendrán consideraciones como la de que los operadores que no tienen bandas bajas, después de la primera obligación de pago con el Gobierno, desembolsen un 5 % del valor de la subasta; mientras que para las empresas que sí tienen ese tipo de bandas la tarifa será del 8 %.

Fuente: El Colombiano – Septiembre 23 de 2019

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