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Sáb, Sep

¿Por qué nos debería importar quién controla el dominio .amazon?
Telecomunicaciones

Claves para entender la polémica sobre la extensión de dominio. Amazon en Colombia y otros países.

La semana pasada, el Gobierno colombiano rechazó una decisión internacional en la cual se le concedió la extensión del dominio .Amazon a la empresa estadounidense de tecnología que lleva el mismo nombre. Se trata de un proceso que lleva siete años de polémicas, pues varios países de la cuenca amazónica perciben que el otorgar la extensión de dirección digital a la compañía es un irrespeto a la soberanía nacional.

Recientemente, la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (Icann), una organización sin fines de lucro que administra los dominios de internet , optó por resolver la discusión a favor de la compañía de Jeff Bezos.

El Ministerio de TIC, que ha señalado en un comunicado un rechazo firme a la decisión de Icann, ha calificado la petición del gigante tecnológico como una “pretensión de apropiación por parte de terceros de los nombres geográficos, Estados y subregiones de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (Otca) (…) sin su debido consentimiento”. En solidaridad, a este sentir se han unido, Brasil, Perú, Bolivia, Guyana, entre otros.

Según el peruano Erick Iriarte Ahon, abogado especialista en nombres de dominio y exdirector de la Asociación para América Latina de los dominios de alto nivel y códigos de país (LACTLD), todo comienza con un cuestionamiento de las solicitudes de los dominios .Amazon y .Patagonia por compañías privadas. Mientras que el requerimiento de .Patagonia, que encontró resistencia de Argentina y Chile, fue retirado, Amazon decidió continuar con su solicitud, una vez realizada una ronda de peticiones de nuevos nombres de dominio en 2012.

“En esencia es una discusión de fondo sobre cuál es la voz que llevan los países en un diálogo internacional sobre denominaciones que pudieran relacionarse con sus territorios geográficos, sus herencias culturales o sus relaciones lingüísticas”, explica Iriarte.

Sin embargo, Salvador Camacho, investigador mexicano en nombres de dominio y CEO de la organización Kalpa Protección Digital, cree que el debate tiene un fuerte tinte político. “Un grupo de gobiernos no está de acuerdo con que una empresa se les haya adelantado en la aplicación para obtener la extensión del dominio”. Argumenta que Amazon ha tenido voluntad para negociar y de forma inequívoca la ha que aplicado siguiendo lineamientos establecidos por Icann.

El tema es muy polémico porque la decisión sobre lo que se va a mostrar en un dominio como flights.amazon queda en manos de Amazon (...) eso es una barrera

La discordia

En repetidas ocasiones, Amazon y los más de ocho países que están incluidos en la En repetidas ocasiones, Amazon y los más de 8 países que están incluidos en la OTCA han conversado sobre posibilidades de la gestión conjunta de la extensión de dominio. Sin embargo, factores como los cambios de gobiernos, entre otros, dificultan el consenso.

La preocupación principal de los países de la OCTA es, como expone Iriarte, que “estamos en un mundo donde la compañía puede ser económicamente más grande que varios países de la región, pero que no por ello puede tomar como suyo un término protegido en relación a una zona geográfica y las poblaciones que en ella viven”.

Para el peruano, la principal función de un administrador de dominio de alto nivel es ponerlo en servicio de la comunidad, por lo que si Amazon lo adquiere (insiste en que la decisión final la toma la comunidad y no la junta de Icann) el uso de la extensión tendrá un uso más particular.

“Es como si tuvieran un instrumento en exclusiva para ellos”, cuestiona.

Por su parte Camacho señala que concursar para obtener una extensión de dominio cuesta 185.000 dólares, sin tener en cuenta otros costos asociados a los requisitos técnicos. Cree que el reclamo es infundado y que al contrario de la postura de Iriarte el ecosistema puede beneficiarse de la entrada de Amazon y otras compañías con dominios que ya están registrados como ‘.Nike’ o ‘.Adidas’.

“El tener una extensión de dominio no es algo gratuito. Hay que mantener la existencia y el funcionamiento no solo a nivel local sino global, cumpliendo requerimientos técnicos. Esto no es un tema de tener el ‘derecho’, sino de una aplicación derivada del interés, comunitario o comercial”, argumenta el mexicano.
Insiste en que si más empresas como Amazon empiezan a invertir en los nombres de dominio, el sector crecerá, en su criterio, en un cambio tan significativo como el paso de la televisión de blanco y negro a color.

“Los usuarios van a abrir los ojos a las posibilidades de los dominios y verán que no todo es .com o ,.net, .Mx o .Co, hay un mar de opciones”, explica Camacho.

El impacto

Para Juan Fernando Pérez, profesor del Programa de Matemáticas y Ciencias de la Computación de la Universidad del Rosario, ninguna de las posiciones es ideal y es lamentable que no haya habido consenso en un escenario donde la empresa y los países tienen aproximaciones diferentes que habrían podido complementarse.

Pérez percibe el reclamo de los países como algo natural y señala que existe un riesgo particular en los temas que puedan relacionarse con el amazonas como el turismo, los hoteles o los vuelos.

“El tema es muy polémico porque la decisión sobre lo que se va a mostrar en un dominio como flights.amazon va a quedar en manos de Amazon”. Para el docente, la situación pone en desventaja a iniciativas comerciales, hoteles y compañías de viajes localces que tendrán pedir a Amazon que les permitan subir contenido en en direcciones con la terminal .Amazon. “Eso es una barrera, cuyo dueño sería Amazon”, indica Pérez.

El impacto más evidente es que Amazon podrá decidir a quiénes le otorga ese dominio y esos nombres o no. En algunas situaciones, expresa Pérez, se esperaría algún tipo de concesión.

“Si es un sitio que se refiere a una reserva o a una conservación indígena, esperaríamos que se entregue de forma gratuita a una comunidad que desee tener su extensión de dominio .Amazon”, dice el docente.

Los problemas podrían llegar con las áreas de negocio, que por tener una marca asociada al nombre y por ser parte de Amazon o un producto podrían tener una ventaja competitiva. Similar a lo que ocurriría si .Wine o .Beer quedara en manos de una única empresa y no de un gremio profesional o de un conjunto de territorios cuyo producto principal es ese.

Los usuarios van a abrir los ojos a las posibilidades de los dominios y verán que no todo es .com o ,.net, .Mx o .Co, hay un mar de opciones.

En este apartado, tanto Camacho como Iriarte se encuentran en dos orillas opuestas. Icann es una organización sin ánimo de lucro que opera bajo el modelo de gobernanza, de múltiples partes interesadas (multi-stakeholder), que privilegia es el consenso y el diálogo comunitario, en el que gobiernos, organizaciones de sociedad civil, empresas, comunidad técnica pueden expresar sus argumentos.

Sin embargo, para quienes están a favor o en contra, la decisión de Icann impacta ese modelo de Gobernanza.

El comunicado del Ministerio TIC reza que la resolución de Icann “vulnera claramente el modelo de Múltiples Partes Interesadas que debe guiar la gobernanza del internet” y que la decisión constituye un “precedente negativo para el desarrollo de un internet seguro, estable e interoperable en el futuro”.

Por su parte, como defiende Camacho es un cumplimiento del debido proceso que fortalece el modelo de múltiples partes interesadas porque si bien intervino el gobierno, también participó la sociedad civil, partes con intereses de propiedad intelectual y de negocios. “La decisión al final evita que se traten de imponer las necesidades de los gobiernos sobre otros. Amazon ha estado dispuesto a negociar en repetidas ocasiones e incluso se ofreció a apoyar económicamente a comunidades de la Amazonía que deseen solicitar un dominio propio ante Icann”.

El docente colombiano explica que la Icann, que no es tan conocida públicamente, suele verse en medio de estos debates y que en vez de restarle credibilidad se necesita asegurar la transparencia de la institución, cuya independencia es fundamental para el ecosistema digital.

“ICANN tiene un rol muy difícil de cumplir, nunca pueden dejar felices a todos. Está decisión, con tantos años que tomó, lo demuestra”. Asegura que se vive una transición de los dominios tradicionales como .com.org.co, que eran cortos por temas técnicos, y se pasará a una diversidad de posibilidades para ampliar los nombres de dominio.

Fuente: El Tiempo – Junio 6 de 2019

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