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Mié, Ago

De nuevo el debate. Claro, operador dominante en Colombia, ¿sí o no?
Telecomunicaciones

La CRC presentó ante la SIC un proyecto de resolución que advierte acerca de la posición dominante de Claro. Sin embargo, la SIC realizó observaciones al estudio. ¿Qué pasa?

El 19 de diciembre, la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) envió un proyecto de resolución a la delegatura de abogacía de competencia de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC). Le pedía rendir concepto sobre un tema que en la última década ha despertado toda serie de controversias: la dominancia de Claro, antes Comcel, en el mercado de comunicaciones.

El proyecto advierte la posición dominante del proveedor de redes y servicios de telecomunicaciones Comcel y busca establecer una medida regulatoria en el mercado de servicios móviles que incluiría tanto el de voz como el de datos.

Se trata del nuevo capítulo de un viejo debate en el sector por la posición de dominio de Claro. Esta comenzó a finales de la década pasada en el mercado de voz, y ha conducido a decisiones como la sanción que le ratificó la SIC en 2013 por más de $87.000 millones por abusar de su posición de dominio. También la de la CRC en 2012, en la que determinó imponer cargos asimétricos –el monto por minuto que pagan los operadores entre sí cada vez que un usuario hace una llamada de un operador a otro– . Esto para evitar que Claro concentrara gran parte de esa operación y mercado entre los usuarios de su red, con ofertas y servicios que dificultaban las respuestas comerciales de sus rivales. Estos cargos llegaron hasta 2015 y para algunos competidores de Claro, aunque fueron buenas medidas, no duraron lo suficiente para equiparar el mercado. En su momento, Claro consideró que lo estaban castigando por tener éxito en el crecimiento de sus operaciones e inversiones.

Aunque la marea bajó, hace un par de años empezaron de nuevo las inconformidades. Pero esta vez no solo en el mercado de voz, sino en el de datos, que brinda las mayores potencialidades en el sector. Tanto, que hoy muchas ofertas incluyen la voz casi ilimitada como un accesorio al negocio de datos.

A la CRC le preocupa que esa posición de dominio de Claro se haya trasladado al mercado de datos. Y que donde solo está la infraestructura de Claro, ésta tiene la obligación de permitirles a sus competidores usar esa red. .

Según cifras oficiales, en ingresos al segundo trimestre de 2018, Claro tenía cerca de 58% en voz y 55% en datos; mientras que en clientes de voz abarcaba 46% y en datos 55%.

Aunque no se conoció oficialmente la postura de la CRC, tendría la opción de volver a los cargos asimétricos tanto en voz como en datos. También tendría que evitar una discriminación geográfica de precios, donde quien tiene la posición de dominio vende más barato en los lugares en los que tiene competencia y más caro en zonas en donde no están sus rivales. Y, por último, buscar claridad en un escenario que está por venir: el desarrollo del empaquetamiento fijo-móvil por mayores expansiones de fibra óptica.

Coyuntura y defensa

Esta discusión llega en un momento complejo para el sector porque coincide con la propuesta del Gobierno de presentar el polémico proyecto de Ley de TIC que busca crear un supervisor convergente. Ese hecho pone en stand by las medidas de la CRC, mientras el Congreso define el futuro del proyecto y el establecimiento del nuevo ente de supervisión. Además, está pendiente la subasta de espectro que para muchos debería tener lugar en un escenario en el que la discusión de dominancia ya esté definida. También influye que el sector en los últimos dos años no ha crecido.

Al responder la consulta, la SIC realizó observaciones a la metodología que utilizó la CRC e hizo reparos al desarrollo del estudio. Desafortunadamente la versión pública disponible de ese texto tiene muchos apartes restringidos.

Las observaciones se convirtieron en el mejor argumento de defensa de Claro. Santiago Pardo, vicepresidente de asuntos corporativos, señala que la SIC emitió un concepto de abogacía de la competencia en donde pone de presente que no hay ningún sustento probatorio para declarar la dominancia en servicios móviles. Además, reitera la alerta sobre la terminación de la dominancia en voz móvil. Y alerta a la CRC sobre la necesidad de revisar el efecto que han tenido recientes medidas que redefinieron las condiciones de competencia en el sector. En estas incluye la subasta de 4G y las resoluciones que obligan a dar roaming nacional a tarifa regulada en todo el territorio y acceso a los operadores móviles virtuales a tarifa regulada.

“No resulta claro el efecto que la redefinición del mercado relevante de “servicios móviles” sujeto a regulación ex ante tiene sobre el tamaño absoluto y relativo de Comcel (…) advirtió a la CRC sobre la necesidad de evaluar si la redefinición de mercados relevantes podría tener como consecuencia inmediata la pérdida de vigencia de las declaratorias de dominancia, y si tenían previstos los efectos derivados de esto”, dice la SIC en el documento.

Tampoco resulta claro para la SIC el sustento técnico de la CRC para considerar aspectos tecnológicos y administrativos que impliquen barreras de entrada para la competencia en el mercado móvil.

Y, entre otras afirmaciones, la SIC señala que resulta insuficiente el soporte probatorio para acreditar que Claro incurre en los elementos para declararlo como operador con posición de dominio en el mercado de servicios móviles.

La discusión, sin duda, no está cerrada. La CRC tendrá que hacer los ajustes y dar las explicaciones de su estudio para avanzar en un tema tan complejo. No solo lo es en la discusión de competencia sino en cuanto al futuro del sector de comunicaciones. Un nuevo round en el sector está pendiente.

Fuente: Dinero – Marzo 28 de 2019

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