Operadores

- ¿Qué los preocupa acerca de la inminente subasta de la tecnología 4G?

Que ante los niveles de concentración que se han presentado en la tecnología 3G de voz, todavía no se hayan tomado las medidas pertinentes para que esa concentración se controle. Lo que viene con el 4G podría agravar la situación.

- Pero a Claro, que recibe el 63 por ciento de los ingresos del mercado de celular en Colombia, lo declararon operador dominante en el 2009...

Cuando a un operador lo declaran dominante, el regulador (la Comisión de Regulación y la Superintendencia de Industria y Comercio) reconoce que ya tiene un tamaño tal que puede generar condiciones que limitan la competencia. Pues, en el caso de Claro, ese reconocimiento no ha venido acompañado de medidas para corregir la situación. O porque no las han dictado, o porque Claro, en su condición de operador dominante y a través de una serie de recursos legales, como recusaciones y nulidades, entorpece totalmente al regulador.

- Si Telefónica fuera el de la posición dominante, ¿estaría protestando?

Por supuesto que cuando en un mercado a los jugadores les permiten hacer lo que quieren, pueden surgir esas posiciones dominantes. Pero un mercado que vale 18 billones de pesos necesita que el regulador tome medidas. Esta situación se ha presentado en muchísimos mercados. En el peruano, al operador que tenía la posición dominante, que era precisamente Telefónica, le impusieron medidas para que los competidores pudieran operar y evitar ese efecto de dominancia.

- Sería injusto castigar a Claro porque ha sido la compañía más exitosa...

Nadie niega que a esas posiciones dominantes se llega por decisiones empresariales acertadas. Pero también por ausencia de regulación oportuna.

- Claro alega que a Telefónica no le han declarado la dominancia, con el 53 por ciento de la banda ancha (ver artículo)...

Esa ventaja no es cierta en el mercado prepago, donde está la mayor cantidad de colombianos. En el mercado total de datos, Claro tiene una posición dominante, más del 50 por ciento del tráfico y del 60 por ciento de los ingresos. La gran preocupación que tienen ahora, no solamente Telefónica, sino todos los operadores, es que la posición de dominancia de Claro se traslade del mercado de voz, que tiene una penetración del 100 por ciento, al de datos, que solo está en un 12 por ciento. Eso es lo que va a ocurrir si antes y durante el proceso de asignación del 4G no se aplican algunas fórmulas, estudiadas y aplicadas en otros mercados.

- ¿Por ejemplo, adjudicar el 4G en proporción inversa al tamaño de las empresas?

Ese es un mecanismo viable. Pero de nuevo insisto en que primero hay que corregir la distorsión que ya existe.

- Los bancos se empiezan a quejar de que Claro pretende subirles las tarifas en un 719 por ciento. ¿Ese es un ejemplo de los estragos de la posición dominante?

Así es. El colombiano es el segundo mercado de celular más concentrado del mundo, después del mexicano. También vemos el fenómeno en la televisión por cable. Hay ciudades con una concentración del 90 por ciento.

- Claro alega que es la única que está en el 100 por ciento de los municipios colombianos, porque en muchos de ellos los demás no han querido invertir...

Los niveles de posición dominante generan grandísimos niveles de utilidad. Niveles así no se ven en la industria de telecomunicaciones en ninguna parte del mundo, y tampoco en ninguna otra industria. Eso muestra que hay una distorsión. Pero le puedo asegurar que los demás operadores, sin excepción, UNE, ETB, Tigo, Movistar, estamos invirtiendo en proporción a nuestros ingresos, incluso mucho más de lo que invierte Claro.

- ¿Este 'Tocon-Claro' se debe a que los demás operadores temen que se quede con todo el mercado y se acabe la competencia, en detrimento de los usuarios?

Usted lo ha dicho: ese es un peligro real. Por primera vez en muchos años, todos los operadores, sin excepción, les estamos planteando al Gobierno y al regulador que la situación, tal como está, no es sostenible. Estamos levantando una voz de alerta. Son necesarias unas reglas de juego que definan qué modelo de sector de comunicaciones queremos en el país. ¿Uno concentrado, como el actual, en el que las utilidades de uno solo de los operadores hagan parte de los Guinness Records de ganancias y de concentración, o uno que permita una competencia para que los clientes puedan escoger en función de las condiciones del servicio?

- ¿A usted le gusta la ley antimonopolio que los senadores Laserna y Robledo van a presentar?

La situación actual no es buena para el país. Si no se asume ese rol de regulación, estas y otras voces muy autorizadas e ilustradas del Congreso van a tomar ciertas decisiones.

- ¿Las normas vigentes permitirían excluir a Claro de la subasta del 4G?

El Ministerio de Telecomunicaciones ha planteado posibilidades, incluso esa. Supongo que porque es legal y válido. Más allá, lo grave es que no se está regulando al operador dominante. Claro viene entorpeciendo cualquier intento de hacerlo, mediante todo tipo de mecanismos que impiden tomar las decisiones. ¿Cuál es el miedo de regular a Claro, un operador que produce utilidades de más del 60 por ciento del Ebitda?

Fuente: www.eltiempo.com – Octubre 8 de 2012

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