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Mar, Ene

Otras Empresas

Samuel Hoyos, presidente de la asociación, habló sobre el espectro y el mercado del país.

El sector de telecomunicaciones ha experimentado este año fuertes movimientos con la llegada de Wom como cuarto gran operador en el país y la presentación de un nuevo decreto sobre el espectro en Colombia.

Samuel Hoyos, presidente de Asomóvil, asociación entre Claro, Tigo Une y Movistar, para promover los proyectos del sector de las telecomunicaciones, señaló que el país debe revisar las valoraciones del espectro, porque son hasta tres veces más altas que en el resto del mundo. Así mismo, en diálogo con EL TIEMPO indicó que todas las empresas del sector deben tener las mismas reglas de juego y no se deben permitir los “operadores parásitos”.

Este fue un año muy movido en el sector de telecomunicaciones, ¿cuál es el balance que hacen desde Asomóvil?

Todos los indicadores de calidad han mejorado, las inversiones de la industria están cercanas a los cinco millones de pesos desde el año 2019. El país ha avanzado en materia de conectividad, ya alcanzamos 56 por ciento de hogares conectados. Durante este cuatrienio, se han realizado más de 24 millones de conexiones de alta velocidad. Es un balance muy positivo, Colombia hoy por hoy tiene uno de los marcos regulatorios más completos de América Latina en materia de conectividad, gracias a la Ley de Modernización de las TIC y en virtud de la subasta del espectro, pues ya varios
municipios se han visto beneficiados con el despliegue de infraestructuras, pero aún quedan grandes retos por delante.

¿Cuáles son esos retos?

Por ejemplo el espectro, la GSMA, que es la asociación mundial de la industria, y varios expertos coinciden en que Colombia es uno de los países con el espectro más costoso del mundo, estamos en promedio tres veces por encima del valor promedio mundial. Eso constituye una traba para el cierre de la brecha digital, porque el espectro debe ser utilizado con el criterio de maximización del bienestar social, como bien lo define la ley. El espectro no puede ser visto simplemente como un criterio de recaudo fiscal, se debe utilizar para llevar conectividad a la regiones, para garantizar el acceso de los colombianos a internet y a las telecomunicaciones.

El espectro debe utilizarse para cerrar la brecha digital y para generar mayor penetración de internet, pues esto va a significar un aumento del Producto Interno Bruto (PIB), mayor beneficio para los consumidores, como la educación virtual, el comercio electrónico, el acceso a la información, la digitalización del aparato productivo. Si el espectro sigue siendo así de costoso se van a desestimular las inversiones en Colombia y se va a dificultar el cierre de la brecha.

El país aún tiene una meta importante para ampliar la conectividad, sobre todo en las zonas más apartadas, los operadores adquirieron unos compromisos en esta materia, ¿cómo van con esto?

Colombia es uno de los países con el espectro más costoso del mundo, estamos en promedio tres veces por encima del valor promedio mundial

Los compromisos de los operadores con la subasta se están cumpliendo, por lo menos a lo que respecta a los asociados de Asomóvil. Son compromisos hasta el 2024 y se están garantizando. El Plan Nacional de Desarrollo se trazó una meta de conectar al 70 por ciento de los hogares colombianos al final de este periodo y eso solo va a ser posible en la medida que se revise de manera estructural los valores del espectro en Colombia.

Si nos fijamos hay antecedentes recientes en la región, como la subasta del espectro del 4 de noviembre en Brasil, en la banda de 700 Mhz, donde subastaron el espectro tres veces por debajo del valor del promedio mundial, porque entienden que para los brasileros genera un mayor beneficio estar conectados, en lugar de poner al Estado a recaudar mucho dinero. Otro caso también reciente que hay que la mencionar, pero que no hay que seguir, es el de México, donde se hizo una subasta con unos valores exagerados, cercanos a los de Colombia, y los operadores no se presentaron a la subasta, prefieren no invertir en esas condiciones.

Estos dos últimos años ha incrementado la demanda del servicio de telecomunicaciones, ¿cómo se han preparado los operadores para responder a esta situación?

Hemos experimentado un aumento en el tráfico de la red cercana al 40 por ciento. Hoy los colombianos consumen más servicios de internet y telecomunicaciones, hoy los colombianos son ciudadanos más digitales, nuestro aparato productivo ha logrado procesos de transformación digital importantes. Esto se aceleró por supuesto por la pandemia, pero el comportamiento se ha empezado a consolidar y digamos que ya es un comportamiento habitual en los usuarios. Los operadores han logrado soportar ese aumento en el tráfico de la red sin mayores contratiempos.

Wom comenzó oficialmente operaciones en abril pasado y se consolidó como el cuarto gran operador del país, ¿cómo vieron su llegada?

Lo importante es que todos los actores del mercado que lleguen al país cumplan con las reglas del juego, cumplan con sus compromisos de inversión, respeten las normas locales y respeten a los usuarios. Esto es una industria que durante muchos años ha hecho un esfuerzo grande, ha invertido y desarrollado las telecomunicaciones en Colombia, por eso quien llegue debe ser un jugador respetuoso de esos principios legales. Esperemos que las autoridades así se lo exijan a todos los jugadores del mercado, no podemos ser tolerantes y generar excepciones para casos particulares, porque en últimas quienes se van a ver afectados son los usuarios, eso va en detrimento de la calidad de los servicios.

Uno de los puntos que ha mencionado Claro, Tigo y Movistar es el hecho de que Wom conserve la condición de operador entrante, pese a que anunció la fusión con Avantel, ¿preparan medidas legales contra esto?

Es una decisión que los operadores deben emprender de manera individual, si así lo consideran. Lo único que tengo para decir es que la condición de entrante es única y exclusivamente para los operadores entrantes, no para los ya establecidos; darle condición de operador entrante a un operador establecido significa desestimular la inversión y permitir que un operador se valga del esfuerzo de sus competidores y de sus inversiones para prestar un servicio y obtener beneficios a costa de los otros actores del mercado. Eso va a ser nocivo para el país, porque no va a exigir las inversiones en materia de infraestructura que Colombia necesita, va a ser nocivo para el usuario en la medida que va a tener un detrimento en su servicio. Por eso, todos los operadores deben cumplir con esas obligaciones de carácter legal, no se pueden cambiar las reglas del juego para un caso particular, eso es inseguridad jurídica y eso ninguna industria lo puede soportar y menos esta, que exige grandísimas inversiones a muy largo plazo.

Usted ha mencionado en otras ocasiones el término de operadores parásitos, ¿a qué se refiere con esto?

Son quienes se valen del esfuerzo de los demás para beneficio propio. Colombia lo que necesita son operadores que inviertan, que cumplan con las leyes y con las reglas de juego, operadores que honren sus obligaciones de inversión con el país y que cumplan con sus competidores y sean responsables por el cumplimiento de las obligaciones que adquieran.

Hace unas semanas Mintic presentó el nuevo decreto sobre el espectro, ¿qué opinan de la normativa?

Ese decreto todavía está siendo objeto de comentarios, estamos esperando qué sale, pero lo que nos parece extraño es que hace tres meses se había expedido un decreto y hoy, tres meses después, pretendan hacer alguna modificación, eso no da claridad en las reglas del juego y no da seguridad jurídica.

¿Cómo ve el ambiente para una posible subasta de redes 5G en los próximos años?

Eso solo va a ser posible y exitoso en la medida en que se revisen los valores del espectro, este es demasiado oneroso y puede pasar lo que pasó en México, que los operadores no se presenten. Hay que atender a las realidades del mercado, hoy el espectro es mucho menos rentable de lo que era 10 años atrás, cuando se subastó en el 2011. Hoy hay una realidad distinta, la rentabilidad de la operación ha disminuido y exige mayores inversiones, la industria se enfrenta a una dificultad adicional y es un dólar cercano a los 4.000 pesos, cuando la mayoría de nuestras inversiones son en dólares, mientras que los ingresos son en pesos.

Si esas subastas quieren ser exitosas, Colombia debe revisar de manera estructural la valoración que estamos haciendo del espectro y para eso el gobierno del presidente Iván Duque y el Congreso de la República expidieron la ley 1978 del 2019, donde de manera muy clara se define como criterio transversal la maximización del bienestar social por encima del recaudo fiscal, si es criterio no se atiende, la subastas en el futuro no van a lograr su cometido.

Fuente: El Tiempo – Diciembre 15 de 2021

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