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Mar, May

CEO de Millicom pide ‘equiparar el mercado, sin favoritismos’ en Colombia
Noticias Tigo

De acuerdo con el CEO de Millicom, el hecho de no tener igualdad de condiciones hace que sea difícil invertir en las telecomunicaciones de Colombia. 

La industria de las telecomunicaciones en Colombia está a la espera de una oleada de medidas para cosechar los frutos de las inversiones y apuestas que las firmas han hecho en el país. Mauricio Ramos, CEO de Millicom evaluó la actualidad nacional.

¿Cómo se puede interpretar la compra de los activos de Movistar en Centroamérica?

La visión estratégica de Millicom se fundamenta en construir redes fijas y móviles en cada uno de los países en los que opera. Tuvimos la oportunidad de completar nuestra red fija en Panamá, Nicaragua y en Costa Rica adquiriendo las redes móviles de Telefónica. 

Hace unos 3 o 4 meses habíamos anunciado la compra de una red fija en Panamá, Cable Onda, por más o menos unos 1.46  billones de dólares, y la desinversión de Telefónica en esta región nos dio la oportunidad de sumarle móvil al fijo además de nuestra estrategia de ser el operador número uno o dos en cada uno de los mercados. Con estas compras en los tres mercados quedamos operando en nueve países y, en cada uno de ellos, estamos en el puesto uno o dos. Además, estamos en el negocio tanto de fijo como de móvil.

El sector en Colombia no está creciendo, ¿dónde están las oportunidades en el mercado?

Colombia representa una gran oportunidad de largo plazo en el sector de las comunicaciones y tiene grandes y complejos problemas en el corto plazo. 

A largo plazo somos positivos y estamos confiados porque la penetración de banda ancha fija y móvil es baja en comparación con los mercados internacionales, entonces la oportunidad y necesidad de negocios está allí.

La economía colombiana continúa creciendo, está joven. Esta es una empresa que se forma en nuevos hogares y acá la clase media sigue creciendo, la pobreza ha disminuido y a futuro ha crecido la población joven que adopta tecnologías digitales, lo que hace que haya un largo plazo prometedor.

¿Esto es igual en los otros mercados en los que ustedes operan?

Igual, en todos hay poblaciones jóvenes, hay crecimiento digital, las clases medias crecen y lo mismo las economías, además de la adopción de banda ancha fija y móvil. Nuestra estrategia es la misma en todos los países porque la base es la misma.

¿El problema es en el corto plazo?

La diferencia en Colombia está en el corto plazo, en algunas resoluciones: la primera es que el Gobierno, el Estado o el país, reconozca la importancia del sector, ya que sin autopistas digitales, no hay economía digital del siglo XXI y así fue como leí yo que el Gobierno de Iván Duque pusiese la ley de las TIC con urgencia. Ese acto es positivo independientemente de lo que diga la ley, porque es darle el puesto que requiere el sector.

La ley tiene dos aspectos a favor y no estoy en el inciso, en el detalle, sino en el largo plazo. Uno es que se empieza a hacer cargo de la híper regulación, de esta multiplicidad de autoridades. Esto es de verdad un realismo mágico de regulación, porque habría un regulador convergente, también con la simplificación de la normativa para enfocarse en lo que importa, y eso es positivo. Ojalá los intereses particulares sean iguales al interés general y se empiecen a corregir problemas del sector.

Lo segundo, es la ampliación de las licencias, ya que en las comunicaciones se invierte por décadas; construir redes toma quinquenios, se hacen apuestas de largo plazo y Colombia está anquilosada en tener un mecanismos de licencias de 10 años, un plazo de inversión absurdo si hablamos del mejor de los mundos, como lo hace EE. UU., donde las licencias son ilimitadas y renovadas automáticamente si se cumplen las condiciones. O en Chile, que son a 30 años ese paso hay que apoyarlo como industria.

Lo segundo que vemos positivo es el énfasis en la subasta de 700 MHz, pues el país no puede quedarse atrasado. Creemos que es la oportunidad para que el Estado cumpla con la función de proveer funciones equitativas de libre competencia.

Tigo ha invertido en este mercado y ha sido consistente. Llevamos ya una década compitiendo con una mano detrás de la espalda y un pie amarrado porque no tenemos bandas de bajas frecuencias, y esto no es un tema técnico. Estamos pidiendo igualdad de condiciones de inversión sin grados de favoritismo. 

No tener bandas bajas significa que, por cada antena que pone la competencia, Tigo tiene que poner tres más, y es impresentable internacionalmente que no se le otorgue a todos los operadores las bandas. En 700 MHz está la oportunidad para corregir eso y para que el Estado equipare la cancha para que todos jueguen en las mismas condiciones.

Si esto se da Colombia empieza a tener un futuro más positivo: con una buena ley TIC, una subasta de 700 MHz que equipare y entregue bandas altas y bajas.

En medio de esas condiciones ¿qué han hecho en materia de inversión en el país?

En 2015 tuvimos cobertura de 4G en menos del 50% en un proyecto que no era nacional, y medio millón de clientes en 4G. Hoy tenemos 83% de cobertura de 4G, con proyecto nacional y tres millones de clientes. 

En móvil queremos a futuro pasar al 96% con más capacidad y más cobertura. Estamos invirtiendo alrededor de 1,9 billones de pesos al año solo en gastos de capital en Colombia.

En fibra óptica coaxial, cable de alta velocidad para banda ancha al hogar y a las empresas, en 2015 teníamos 3 millones de hogares con disponibilidad de banda ancha; en 2018, 5 millones. 

Millicom ha estado construyendo entre 1 millón de hogares en los mercados por año para llevar la penetración al nivel que les corresponde. Ese plan de inversión es como ningún otro en la región y está ocurriendo en Colombia. Hemos pasado de ser un operador regional a montar un proyecto nacional, y vamos a construir en otras 26 localidades de acá al futuro. 

En pequeñas y medianas empresas, que es un tercio del negocio, inauguramos hace poco un Data Center clase 3, lo que es importante porque las empresas necesitan más conectividad y almacenamiento, y estamos conectados con los otros Data Center de la región. 

En ese mundo ideal en el que se den las condiciones, ¿qué ve para Colombia?

Este sector necesita recobrar la senda del crecimiento y, si no lo hace, la inversión no va a tener un retorno, y un sector que no crece es un sector que no tiene la capacidad para invertir. Por esto, la necesidad es evidente. Yo creo que este es un país que en los siguientes tres a cinco años tiene que dar un salto cuántico en su conectividad, y para eso se requieren cambios regulatorios y la nivelación de la competencia.

No se puede pasar por alto el tema de 5G, ¿Hay un horizonte para un país como Colombia o para los países en los que operan?

Si, Colombia en el momento adecuado tiene que volcarse a la 5G. Como en todos los países, es un imperativo, pero para ello debe haber unas condiciones que demuestren que este es un sector dinámico en el que se puede re invertir y llevar crecimiento, eso es lo que hará que 5G funcione.

¿Es difícil comprometerse con un año para el 5G?

La adopción de estas tecnologías siempre se subestima en velocidad y en la fuerza, y eso pasará en Colombia. Nuestros países deben tener la cordura y el buen juicio de ver qué pasa en ese ecosistema y su desarrollo para que más rápido bajen los costos y se pueda adoptar, esperamos a ver que pasa en los demás. Tenemos un futuro positivo para Colombia pero nos preocupa que la industria para el 5G actualmente no es viable. Es difícil invertir en las telecomunicaciones de Colombia.

Fuente: Portafolio – Marzo 14 de 2019

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