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Jue, Jul

Noticias Tecnológicas

Estudio reveló que quienes crecieron en el campo tienen mejores habilidades para situarse que los que se criaron en la ciudad. 

¿Cuál es la razón para que haya personas que se pierden más fácil que otras cuando visitan un lugar nuevo? 

De acuerdo con la ciencia, esto podría tratarse de la influencia de su entorno y otros factores culturales.

Se han realizado diversos estudios que profundizan en la razón de esta diferencia y la mejor manera para mejorar el sentido de la orientación para quienes no tienen esta habilidad.

Hugo Spires, neurocientífico cognitivo de la Universidad de Londres, fue uno de los expertos que reveló que los factores culturales y el entorno vital tienen una influencia significativa en cuanto a las habilidades para situarse de las personas.

De acuerdo con Spires, quienes se criaron en áreas rurales (el campo) o pueblos pequeños, tienen habilidades de orientación superiores a las personas que viven en lugares urbanos (ciudades) y regiones que organizan sus calles en cuadrículas.

Para llevar a cabo el experimento que corrobora esta teoría, el neurocientífico, en colaboración con la empresa de telecomunicaciones T-Mobile, desarrollaron un juego para teléfonos móviles y tabletas al que llamaron 'Sea Hero Quest'.

Quienes hicieron parte del estudio navegaban en barco a través de un entorno virtual para localizar diferentes puntos de control. La aplicación recolectó los datos demográficos básicos de los participantes, midiendo el sentido de la orientación mediante la distancia que recorrió cada jugador.

Fue así como descubrieron que varios factores culturales estaban asociados con las habilidades de orientación, pues a la gente del campo le fue mejor que a la gente de las ciudades.

Estos resultados sugieren que la experiencia de vida de un individuo puede ser uno de los mayores determinantes de qué tan bien tenga su sentido de orientación.

¿Se pueden mejorar las habilidades de orientación?

Un estudio publicado en Scientific Reports, reunió a 50 adultos jóvenes para preguntarles respecto a u experiencia de conducir con GPS en su vida, para luego probarlos en un mundo virtual que les exigía navegar sin GPS.

Las neurocientíficas Louisa Dahmani y Véronique Bohbot, de la Universidad McGill, en Montreal, descubrieron que los usuarios más habituales de GPS no tuvieron buenos resultados.

Después, al hacer un seguimiento tres años después a 13 de los voluntarios, revelaron que quienes habían usado más el GPS durante el período intermedio experimentaron mayores disminuciones en su capacidad para navegar sin GPS.

Por lo tanto, los expertos sugieren que las personas que presentan dificultades para orientarse podrían intentar prestar más atención a la brújula o a los puntos de referencia destacados como una forma de integrar sus movimientos en un mapa mental.

Fuente: Portafolio – Julio 8 de 2024

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