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Sáb, Jun

Para Ti

Una investigación de la Sociedad Británica de sicología afirma los teléfonos inteligentes aumentan el estrés en las personas que los utilizan y que la obsesión por estar conectados a ellos lleva a algunos a sentir que vibran o suenan cuando en realidad eso no está pasando.

Aunque los teléfonos inteligentes fueron creados para hacerle la vida más fácil a las personas, en especial a quienes trabajan para poder estar al tanto de sus obligaciones incluso fuera de la oficina, en realidad, según los expertos, se han convertido es en una carga negativa más al diario vivir, al punto de que quienes los usan se sienten mas estresados que aliviados.

“Lo mas grave de esto es que contrario a lo que se cree estos dispositivos nos están alejando mas de los otros y parte de lo que necesitamos es ese contacto con el otro, la mirada con el otro, el sentir al otro en todos los espacios. En el trabajo con la pareja, en la familia. Y eso no es sano porque el aislamiento a largo plazo puede llevar a depresión, ansiedad o simplemente sensación de soledad y desvalidez”, asegura la siquiatra Ana Millán.

El grupo de psicólogos asegura que algunos están tan enganchados a sus dispositivos, que incluso empiezan a experimentar vibraciones fantasma, erróneamente creen que su celular ha vibrado o sonado cuando esto en realidad no ocurrió.

“Es el anhelo inconsciente de la persona de que el celular vibre, que entre un mensaje, es la necesidad del contacto con el otro pero de manera inconsciente. No es que la persona esté delirando o esté inventando”, afirma Millán.

Los expertos reiteran la necesidad de adoptar medidas individuales para evitar que el uso de estos dispositivos afecte la calidad de vida de una persona.

“Yo creo que la recomendación fundamental es separar los tiempos y los espacios. Definir cuál es el tiempo de trabajo, de la pareja para poder estar ahí realmente. Con los niños básicamente lo que se recomienda es que estos dispositivos sean supervisados por los adultos y que tengan tiempos cortos de uso porque en los menores es fundamental el desarrollo de las habilidades sociales y de esta manera no lo van a lograr”, puntualiza la siquiatra Millán.

Esto con el fin de evitar que el estrés siga aumentando a un ritmo tan rápido como el uso de estos dispositivos.

Con: CM& – Febrero 7 de 2012

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