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Dom, Dic

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¿Leyó los términos y condiciones? al usar la 'app' concede permisos "perpetuos e irrevocables".

La popular aplicación de filtros con inteligencia artificial FaceApp se viralizó esta semana en redes sociales, pero también se hicieron notorias las preocupaciones de privacidad frente al uso de los datos biométricos de millones de usuarios en el mundo. 

Estos cuestionamientos van más allá de su foto, o del acceso a la cámara y a su galería multimedia, incluso cuando la aplicación corre en segundo plano, ¿leyó los términos y condiciones? 

Le contamos qué tan grave puede ser que haya usado el filtro y qué tanto poder tiene ahora la aplicación sobre la imagen que subió. 

FaceApp, creada en 2016 por un exejecutivo de Yandex (el gigante de tecnología que podría conocerse como el Google Ruso), respondió sobre cuestionamientos frecuentes de medios y usuarios en redes frente a la privacidad. 

Sin embargo, aunque la firma dice que da de baja un contenido o que no vende los datos, analizamos sus términos y condiciones, vigentes y actualizados hasta marzo de este año, y algunos apartados resultan abiertamente preocupantes, incluso escalofriantes. 

Al acceder al sitio web de FaceApp o al descargar la aplicación móvil usted ya está aceptando los términos y condiciones. De hecho, accede a una 'disposición de arbitraje' obligatoria y renuncia a tomar un tipo de demanda de acción de clase.


Abiertamente, le piden que si no está aceptando estas condiciones, incluyendo el uso y modificación del contenido en la posterioridad, no acceda ni use los servicios.

Aunque FaceApp dijo en su comunicado este miércoles que no es necesario un registro y que un 99% de los usuarios no se registran en su sitio, extraña la contradicción con sus condiciones de servicio, que señalan que los usuarios necesitan "utilizar sus credenciales (por ejemplo, nombre de usuario y contraseña) de una plataforma en línea de terceros para acceder". 

Eso explica por qué lo primero que debe hacer para usar los filtros es autenticarse con una cuenta, como por ejemplo la de Facebook. Si bien es una forma de no registrarse en la 'app' con correo y contraseña, ese 'sigle sign on' le permite al servicio de un tercero (en este caso FaceApp), al menos, ver su dirección de correo a través de la red social.

Usted le otorga a FaceApp una licencia perpetua, irrevocable, no exclusiva, en todo el mundo, totalmente pagada y transferible para usar, modificar, adaptar, publicar, crear trabajos derivados (...)

Aunque FaceApp dice que no ​​reclama la propiedad de ningún contenido de usuario que haya sido publicado a través de los servicios (si como usuario de FaceApp usted crea su propio filtro mantiene derechos sobre ello), la redacción no aclara qué contenido sí es enteramente suyo. La cesión de derechos que especifica en el apartado 5 de sus términos y condiciones sigue siendo enorme: 

"Usted le otorga a FaceApp una licencia perpetua, irrevocable, no exclusiva, sin 'royalties', en todo el mundo, totalmente pagada y con licencia transferible para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados, distribuir, presentar públicamente y mostrar el contenido del usuario y cualquier nombre, nombre de usuario o imagen proporcionada en relación en todos los formatos de medios y canales conocidos o desarrollados posteriormente, sin compensación para usted", rezan los términos y condiciones. 

Además, agregan que cada vez que un usuario comparte o publica contenido en la aplicación el usuario debe comprender que su contenido e información asociada (como su nombre de usuario, ubicación o foto de perfil) serán visibles al público.

¿Y si alguien más usó mi foto?

Algunos usuarios optaron por no descargar el servicio o usar sus propias cuentas para acceder a los filtros, pero terminaron tomando una foto suya con el teléfono y la cuenta de un amigo. Otros, han usado las imágenes públicas de famosos y celebridades para generar memes. La pregunta entonces es si aún sin que sea directo ese contenido también le pertenece a la aplicación. 

En primer lugar, FaceApp, que está disponible para mayores de 13 años, les pide a los menores de edad tener permiso y supervisión de los padres. Si usted le permitió a su hijo usar el filtro, aceptó también "ser totalmente responsable de los actos u omisiones de dicho usuario en relación con los servicios". 

Si usted tomó la foto a otro usuario, su cuenta se asume como responsable del permiso de uso. Cualquier complicación por licencia de uso de la imagen se convertirá entonces en un problema entre usted y la persona, no con la aplicación. Por cierto, también "acepta pagar todas las regalías, aranceles y cualquier otro dinero adeudado" del contenido que edite en la 'app'.

"Usted otorga el consentimiento de FaceApp para utilizar el contenido del usuario, independientemente de si incluye el nombre, la imagen, la voz o la persona de una persona, lo suficiente para indicar la identidad de la persona. Al utilizar los servicios, usted acepta que el Contenido del usuario puede utilizarse con fines comerciales", indica el texto.

Este miércoles, respondiendo a algunas dudas, comentarios y solicitudes de los usuarios, FaceApp dio un parte de tranquilidad bastante tibio, que algunos medios especializados no han dudado en cuestionar. Por ejemplo, el CEO de la aplicación dice que la mayoría de contenido se borra en menos de 48 horas, pero las políticas hablan de perpetuidad. Inquieta especialmente que el pronunciamiento oficial no aclare si las respuestas dadas son una actualización de estos términos y condiciones vigentes desde el 2017. 

En el texto, FaceApp asegura también que puede eliminar contenido en cualquier momento y por cualquier motivo. En teoría y a la luz del comunicado del miércoles, podría pensarse que de forma voluntaria la aplicación cederá a las presiones de los usuarios que estén preocupados por la privacidad y borrará sus fotos...

No sobra decir que las condiciones indican que "el contenido del usuario eliminado de los servicios puede seguir siendo almacenado por FaceApp". En pocas palabras, sí, su rostro y el mapeo digital de este ahora son propiedad de una empresa extranjera. 

Fuente: El Tiempo – Julio 18 de 2019

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