Los españoles han sido los que más se han beneficiado de esta opción en el ámbito de la telefonía móvil (9,21 millones de usuarios) y los segundos en el de las líneas fijas (2,29 millones). En el otro extremo se sitúan países como Luxemburgo, Portugal y Austria, lugares en los que las compañías pagan un importe por la portabilidad, algo que no sucede en España.
Bruselas señala en su informe que la competencia en el sector de las telecomunicaciones ha experimentado una importante mejora y beneficiado a los consumidores, con precios más bajos y mejores servicios, pero considera que aún no se aprovecha todo el potencial del mercado interior europeo en este ámbito.
Fuente: Portafolio Edición Impresa – Mayo 24 de 2007